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Israel pide a los civiles que abandonen Gaza ante la inminencia de una “operación de envergadura”

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Palestinos buscan víctimas bajo los escombros tras los ataques israelíes en medio del actual conflicto entre Israel y el grupo islamista palestino Hamás, en Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza. 13 de octubre de 2023. REUTERS/Ibraheem Abu Mustafa

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Por Henriette Chacar, Michelle Nichols y Humeyra Pamuk

JERUSALÉN/NUEVA YORK/TEL AVIV, 13 oct (Reuters) – El ejército israelí pidió el viernes a todos los civiles de la ciudad de Gaza, de más de un millón de habitantes, que se trasladen al sur en un plazo de 24 horas, mientras acumula tanques cerca de la Franja de Gaza de cara a una previsible invasión terrestre.

“Ha llegado la hora de la guerra”, declaró el jueves el ministro de Defensa, Yoav Gallant, mientras los aviones de combate israelíes seguían bombardeando Gaza en represalia por los ataques perpetrados el fin de semana por militantes de Hamás, en los que murieron más de 1.300 israelíes, en su mayoría civiles.

El ejército israelí dijo que actuaría “significativamente” en la ciudad de Gaza en los próximos días y que los civiles sólo podrían regresar cuando se hiciera otro anuncio.

“Civiles de la ciudad de Gaza, evacúen hacia el sur por su propia seguridad y la de sus familias y aléjense de los terroristas de Hamás que les están utilizando como escudos humanos”, dijo el ejército en un comunicado.

“Los terroristas de Hamás se esconden en la ciudad de Gaza dentro de túneles bajo las casas y dentro de edificios poblados por civiles inocentes de Gaza”.

Un representante de Hamás dijo que la advertencia de desalojo de Gaza era “propaganda falsa” e instó a los ciudadanos a no caer en ella.

Naciones Unidas dijo que consideraba imposible que se produjera tal traslado de personas “sin consecuencias humanitarias devastadoras”.

El embajador de Israel ante la ONU, Gilad Erdan, calificó de “vergonzosa” la respuesta de la ONU a la advertencia anticipada de Israel a los residentes de Gaza.

Israel ha prometido aniquilar al grupo militante Hamás, que dirigió los ataques del sábado.

El ejército israelí declaró haber atacado 750 objetivos militares en el norte de Gaza durante la noche, entre los que se encontraban túneles de Hamás, complejos militares, residencias de altos cargos y almacenes de armas.

Sin embargo, una invasión terrestre de Gaza supone un grave riesgo, ya que Hamás mantiene en su poder a decenas de rehenes secuestrados durante el asalto.

La Franja de Gaza, donde viven 2,3 millones de personas, está sitiada por Israel, que ha bombardeado objetivos de Hamás en el enclave y ha matado a más de 1.500 palestinos en ataques de represalia desde las incursiones del fin de semana.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dijo que el combustible que alimenta los generadores de emergencia en los hospitales de Gaza podría agotarse en cuestión de horas y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas advirtió de que los alimentos y el agua potable se estaban agotando peligrosamente.

“La miseria humana causada por esta escalada es aborrecible e imploro a las partes que reduzcan el sufrimiento de los civiles”, declaró el director regional del CICR, Fabrizio Carboni.

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés) dijo que había trasladado su centro de operaciones central y su personal internacional al sur de Gaza.

“Instamos a las autoridades israelíes a proteger a todos los civiles en los refugios de la UNRWA, incluidas las escuelas”, dijo la agencia en la red social X.

“ACRIBILLADOS”

En un intento de conseguir apoyo para su respuesta, el Gobierno de Israel mostró al secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y a los ministros de Defensa de la OTAN imágenes de niños y civiles que, según ellos, Hamás había matado en un ataque perpetrado el fin de semana en Israel.

Blinken dijo que mostraban a un bebé “acribillado a balazos”, soldados decapitados y jóvenes quemados en sus automóviles. “Es simplemente depravación de la peor forma imaginable”, dijo. “Está realmente más allá de cualquier cosa que podamos comprender”.

Al igual que otros en todo el mundo, Blinken instó a Israel a mostrar moderación, pero también reiteró el apoyo de Estados Unidos, diciendo: “Siempre estaremos a su lado”.

El viernes tenía previsto reunirse con el rey Abdulah de Jordania y con Mahmud Abás, jefe de la Autoridad Palestina en Cisjordania, ocupada por Israel, en el marco de una gira por Oriente Próximo destinada a frenar los efectos de la guerra.

Blinken también tenía previsto visitar a Qatar, Arabia Saudita, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, aliados clave de Estados Unidos, algunos con influencia en Hamás, grupo islamista respaldado por Irán.

El jefe militar de Israel, teniente general Herzi Halevi, dijo que se extraerían lecciones de los fallos de seguridad en torno a Gaza que permitieron el ataque. “Aprenderemos, investigaremos, pero ahora es el momento de la guerra”, afirmó.

El ministro turco de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, mantuvo el viernes una llamada con su homólogo emiratí para tratar la situación humanitaria en Gaza, según una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores turco.

Turquía se ha ofrecido a mediar en el conflicto y quiere enviar ayuda humanitaria a los palestinos afectados por los combates. Fidan viajará a Egipto el viernes para mantener conversaciones sobre asuntos regionales.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía instó el viernes a los ciudadanos de Líbano a que se mantuvieran alejados del sur del país debido a los combates entre fuerzas israelíes y palestinas en esa zona.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, declaró que el ejército estadounidense no impone condiciones a su ayuda a Israel en materia de seguridad y añadió que Washington espera que el ejército israelí “haga lo correcto” en su guerra contra Hamás.

Austin debía llegar a Israel el viernes y tenía previsto reunirse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Hamás hizo un llamamiento a los palestinos para que se levantaran el viernes en protesta por el bombardeo israelí del enclave, instando a los palestinos a marchar hacia la mezquita de Al Aqsa de Jerusalén Este y a enfrentarse a las tropas israelíes en el territorio bajo ocupación israelí de Cisjordania.

MÁS MEDIDAS DE SEGURIDAD

El Departamento de Estado de Estados Unidos empezará a ofrecer vuelos chárter a Europa para ayudar a los estadounidenses a salir de Israel si lo desean a partir del viernes, dijo la Casa Blanca.

Japón ha organizado un vuelo chárter que saldrá de Tel Aviv el sábado para sus ciudadanos que deseen abandonar Israel, declaró el viernes a la prensa el secretario jefe del Gabinete, Hirokazu Matsuno.

El conflicto provocó algunos disturbios civiles en Europa y en París la policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para disolver una concentración prohibida en apoyo del pueblo palestino. Algunas escuelas judías de Ámsterdam y Londres tuvieron que cerrar temporalmente por motivos de seguridad.

Las fuerzas del orden estadounidenses de Nueva York y Los Ángeles dijeron que habían reforzado la presencia policial para el viernes, especialmente en torno a sinagogas y centros comunitarios judíos, pero algunos dirigentes trataron de restar importancia a la amenaza.

El Comité Árabe Estadounidense contra la Discriminación, un grupo de defensa de los árabes, dijo el jueves que agentes del FBI habían visitado mezquitas en diferentes estados y a residentes estadounidenses individuales con raíces palestinas y lo calificó de “tendencia preocupante”.

En Jerusalén, decenas de israelíes se congregaron el jueves en el cementerio militar del Monte Herzl para enterrar a sus muertos.

En la principal ciudad del sur de Gaza, Jan Yunis, donde los cementerios ya estaban llenos, se enterraba a los muertos en solares vacíos, como los miembros de la familia Samour, que murieron el miércoles por la noche en un ataque que alcanzó su casa.

Ibrahim Hamdan, miembro de los equipos de rescate palestinos, conducía de una zona bombardeada a otra mientras su equipo intentaba sacar a los supervivientes de las casas destruidas por los ataques aéreos israelíes.

“Esta guerra es más dura de cualquier cosa que se pueda imaginar”, dijo Hamdan, que ha trabajado en varias guerras desde que se convirtió en miembro de los servicios de rescate en 2007. “Derriban edificios de gran altura encima de sus residentes”.

Los habitantes de Gaza, en su mayoría descendientes de refugiados que huyeron o fueron expulsados de sus hogares en Israel en su fundación en 1948, han sufrido el colapso económico y repetidos bombardeos israelíes en el marco de un bloqueo aplicado desde que Hamás tomó el poder en la zona hace 16 años.

La ira palestina ha ido en aumento en los últimos meses, en los que Israel ha llevado a cabo la represión más mortífera de los últimos años en Cisjordania y su Gobierno derechista ha propuesto apoderarse de más territorio.

El proceso de paz destinado a crear un Estado palestino fracasó hace una década, lo que, según los dirigentes palestinos, dejó a la población sin esperanzas y fortaleció a los extremistas.

(Reporte de Henriette Chacar, Dedi Hayun, Maayan Lubell y Emily Rose en Jerusalén, Michelle Nichols en Nueva York, Emma Farge en Ginebra, Jeff Mason en Washington, Humeyra Pamuk en Tel Aviv y Steve Gorman y Dan Whitcomb en Los Ángeles; escrito por Michael Martina y Michael Perry; edición de Howard Goller, Diane Craft y Lincoln Feast; editado en español por Tomás Cobos)

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